Intentando reanudar el ritmo del blog, os presento uno de los trabajos con los que he estado liada últimamente. Se trataba de un encargo que no había hecho antes: una cesta para el baño de un bebé. Su mamá quería tener una cesta forrada, "blandita", con bolsillos por dentro para que no se pierdan las cositas más pequeñas.Conociendo los colores dominantes en la decoración de la habitación, quise hacer algo lleno de un montón de motivos alegres y coloristas, que se alejara de lo convencional y lo ñoño que a veces inunda los ajuares de bebé.
Un bebé es una personita pequeña, que en muy poco tiempo después de nacer empieza ya a regalar sonrisas, a iluminar sus ojitos de luz y de optimismo, a quien le cautivan las formas y los colores llamativos... ¿habéis visto alguna vez a un bebi emocionándose con una puntilla? Por el arco iris en el mundo infantil (abajo el rosa para las niñas, el azul para los niños y el amarillo para-cuando-aún-no-se-sabe-lo-que-es).










